Los métodos de transformación de energía son muy
variados. De forma básica, estos métodos se pueden clasificar
según el tipo de fuente de energía. Estas fuentes de energía pueden
ser de dos tipos, las Energías Renovables y las Energías No Renovables.
En esta ocasión clasificaremos en dos grupos los métodos para obtener electricidad. Estos métodos dependen de que tan limpio es el proceso de generación de energía, es por ello que se consideran dos categorías:
1. Los métodos Renovables
2. Los métodos no Renovables.
1. Métodos Renovables para generar electricidad
Las energías
renovables son aquellas que pueden utilizarse sin el peligro de agotarse. El
usar este tipo de energías promete sostenibilidad, ya que no ponen en riesgo la
calidad de vida de las futuras generaciones. Otra característica de estas es
que no contaminan tanto como otras técnicas.
A continuación,
exponemos los métodos más convencionales para generar electricidad con fuentes
renovables:
1.1 Paneles Solares
El sol es una gran
fuente de energía que se considera infinita. Para generar electricidad con el
sol es necesario captar su luz, la cual puede transformarse en energía
eléctrica por medio del llamado efecto fotovoltaico.
Un panel solar está
construido con materiales especiales que tienen la capacidad de generar
corriente eléctrica cuando la luz incide sobre él. Es por ello que solo
producen energía durante el día y con el cielo despejado.
1.2 Concentración solar
Aquí se aprovecha
la luz del sol en forma de radiación. Esta se canaliza por medio de reflectores
a una torre principal. Gracias a la radiación recolectada por los espejos, se
consigue una fuente de calor de alta temperatura.
Con altas
temperaturas se puede crear vapor de agua, el cual sirve para
accionar una o varias turbinas de vapor. Una turbina de vapor puede
generar electricidad si esta se acopla a un generador eléctrico. Gracias
al movimiento constante de la turbina, el generador es capaz de producir
electricidad.
1.3 Aerogeneradores
También se conocen
como turbinas eólicas, y lo que hacen es colectar la energía
cinética (movimiento) del viento para accionar un generador
eléctrico.
Las hélices se
encargan de impactar contra el viento, de forma de que se impulse el giro
de un eje interno. Dicho eje está conectado al generador eléctrico,
el cual convierte el movimiento en energía eléctrica.
1.4 Centrales Hidroeléctricas
Con este método se
aprovecha la energía potencial del agua almacenada en un punto de mayor elevación.
Para generar electricidad de este modo se requiere un recurso grande de agua.
La liberación del agua de la presa significa una gran corriente de fluido,
que se emplea para accionar turbinas de agua. Por ultimo las turbinas se
conectan a generadores eléctricos que transforman el movimiento en corriente
eléctrica.
1.5 Centrales Geotérmicas
La energía
geotérmica es aquella donde se aprovecha el calor interno de la tierra. Las centrales geotérmicas usan dicho calor para calentar agua hasta convertirla en
vapor. Ese vapor de alta presión es utilizado para mover turbinas, las cuales
se conectan a generadores eléctricos. Sabemos que estos últimos tienen la
función de convertir el movimiento de las turbinas en energía eléctrica.
1.6 Biomasa
La biomasa es
energía que se extrae a partir de la materia orgánica. Podríamos usar biomasa
en su estado natural como la madera o las plantas, aunque es más eficiente
producir biocombustibles con los residuos de la materia orgánica. Tal
es el caso del biogás, que se obtiene a partir de la descomposición de
residuos orgánicos que provienen de la agricultura o de las ciudades.
Utilizando
combustibles como el biogás se puede generar electricidad. Para ello se recurre
a un proceso de combustión en donde se extrae la energía química del
biocombustible, y se convierte en energía mecánica. La energía mecánica sirve
para accionar motores o turbinas que se conectan a generadores eléctricos. Como
se podrá observar la combinación de turbina y generador eléctrico, es clave para
generar electricidad.
1.7 Centrales Nucleares
En las centrales
nucleares el combustible es material radioactivo con un gran poder energético.
Comúnmente se utiliza uranio, el cual se somete a una llamada reacción
en cadena dentro de un reactor nuclear.
Esta reacción
libera calor en grandes cantidades. Dicho calor se utiliza para crear vapor de
agua, que posteriormente acciona una turbina. La turbina se acopla a
un generador eléctrico que es capaz de convertir la energía mecánica
de la turbina en energía eléctrica.
Las plantas nucleares no son muy aceptadas como energías renovables. Esto se debe a los accidentes nucleares que se han manifestado, como lo fue Chernobyl 1986 y Fukushima 2011. Tampoco se considera renovable por la cuestión de los residuos radioactivos que se generan. Aun así, esta técnica para generar electricidad tiene mucho potencial para el futuro, gracias a que es una fuente energética muy poderosa.
Un solo kilogramo de Uranio-235 puede entregarnos una energía total de
77,000,000,000,000 Joules, en comparación con un kilogramo de carbón mineral,
que puede entregarnos solamente una energía de 32,000 Joules. Se considera en
parte renovable ya que su aplicación no emite gases efecto invernadero, aunque
su verdadera categoría como renovable o no, está bajo discusión.
2. Métodos No Renovables para generar electricidad
2.1 Centrales Termoeléctricas
Las centrales
termoeléctricas, o solamente centrales térmicas, son la herramienta principal para
generar electricidad en la mayor parte de los países. Esto se debe a la disponibilidad que
hemos tenido de los combustibles fósiles.
Un combustible
fósil es aquel que proviene de la descomposición de materia orgánica como
animales y plantas que vivieron hace millones de años atrás. Estos combustibles
son los que más se utilizan en el planeta para generar energía. En el
2019 se estimó que el 84 % del consumo global de energía era a partir de
combustibles fósiles.
Para obtener electricidad de los combustibles fósiles es necesario quemarlos. Podemos quemarlos para calentar agua, luego que esta se convierta en vapor sobrecalentado de alta presión, que posteriormente se utiliza para mover una turbina.
La turbina siempre esta acoplada a un generador eléctrico. Esto quiere decir que, si la turbina se mueve, el generador también lo hace, y si el generador está en movimiento constante, entonces obtenemos electricidad. Este proceso recién mencionado se conoce como ciclo de vapor, ya que el fluido de trabajo es el vapor de agua sobrecalentado.
Otro ciclo muy
utilizado es el ciclo de gas. En este proceso no se requiere calentar
ningún líquido como el agua para convertirla en vapor. Aquí se utilizan como
fluidos los mismos gases de la combustión de cualquier combustible. Estos gases son los
que se encargan de mover la turbina y a su vez el generador eléctrico.
Una práctica muy
común en las plantas termoeléctricas modernas es utilizar ambos ciclos
simultáneamente, en lo que se conoce como plantas de ciclo combinado. Al
combinar los ciclos se consigue obtener un rendimiento hasta de 22 % mayor, en comparación
a cuando se aplican ciclos separados.






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